El Protector Solar, el Mejor Aliado de tu Piel

imagen sol y arena

Cada año en vacaciones de verano, la tendencia es ir a la playa, descansar en la arena y adquirir un tono moreno verdaderamente envidiable. Pero, ¿te has puesto a pensar si el tono caribeño que estas adquiriendo es sano para tú piel? Cada año, en España, se diagnostican 4000 nuevos casos de melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo, y esto se debe principalmente a la falta de protección contra los rayos solares (UVA y UVB).

Los protectores o bloqueadores solares, son una herramienta que ayudan a prevenir los efectos dañinos que los rayos solares pueden provocar en nuestra piel como el envejecimiento prematuro y las quemaduras solares, además reducen el riesgo de adquirir cáncer de piel. Es importante recalcar que los protectores no protegen al 100%, por eso hay que evitar la exposición solar entre las 11 y las 16 horas, que es el período de tiempo en el cual los rayos perjudiciales son más fuertes y la radiación, por lo tanto, es mucho mayor.

Hay una falsa creencia por la cual muchos piensan que si no se exponen al sol esas horas, entonces no necesitan utilizar protector solar. Esto es totalmente FALSO, los rayos dañinos afectan de igual manera aunque su potencia sea menor.

Entonces… ¿Qué protector solar me pongo?

Actualmente, existe en el mercado una amplia oferta de productos que nos ayudan a proteger nuestra piel (en gel, en spray, en crema, de base oleosa), por lo que es importante saber qué comprar para adquirir un tono moreno saludable y no convertirse en un camarón! Es por ello que desde Pepefy te daremos unos tips para que sepas qué debes tener en cuenta a la hora de buscar un protector solar.

  • El SPF (FPS en español) es el indicador de la capacidad de protección solar de los productos, en otra palabras, nos dice cuánto tiempo tarda nuestra piel en ponerse roja, en quemarse. Dicho esto, el SPF 15 protege 15 veces a tu piel en sufrir los efectos nocivos del sol, el SPF 30, 30 veces y el SPF 50, 50 veces. Como cada piel es distinta, el SPF necesario también varía; las pieles claras tienden a quemarse más rápidamente que las pieles más oscuras, a pesar de ello es importante destacar que el mínimo recomendado para todos los tipos de pieles es el SPF 30 y su renovación debe realizarse cada dos horas, es decir que hay que aplicarlo nuevamente cada dos horas mientras te encuentres  bajo la luz solar.
  • El SPF no lo es todo, además de ser el adecuado, debemos verificar que proteja contra los rayos UVB o UVA. Es decir que nuestro protector debe protegernos de las rojeces (SPF) y de la radiación (rayos UBV y UVA). Nuestra piel se defiende de los rayos solares a través de la producción de melanina, que es la responsable de darnos ese tono bronceado que tanto gusta, sin embargo una prolongada exposición solar puede provocar daños irreparables en nuestras células, para ello se aconseja que la exposición continua y directa al sol no sea mayor a 15 minutos. Para la playa, lo recomendable es utilizar un bloqueador que proteja de ambos.
  • Los filtros solares son el principal ingrediente de los protectores  y son los que frenan la acción de los rayos del sol sobre nuestra piel. Los hay de dos tipos: físicos y químicos; los primeros son de origen mineral, reflejan la totalidad de los rayos solares y una vez puestos no se desgastan fácilmente, lo negativo es que suelen dejar un antiestético color blanco en la piel. Los químicos en cambio, son más cosméticos, están basados en compuestos de carbono, absorben una parte de los rayos solares lo que puede provocar alergias en pieles intolerantes o atópicas y se desgastan. Hoy en día, existen en el mercado marcas que presentan una combinación de ambos filtros, dando como resultado protectores más eficaces y de mayor protección que los que tienen los filtros por separado, si no puedes costearte los de éste tipo, entonces la mejor opción son los protectores de filtro físico.

Un buen protector no lo es todo

Una vez que tengas un buen bloqueador solar y adecuado para tu piel, puedes pensar que ya tienes toda la protección necesaria y te encuentras listo o lista para echarte al sol, pero tenemos algunos consejillos más que nos gustaría mencionarte:

  • La recomendación de los dermatólogos es la de aplicarse 2 mg de protector por centímetro cuadrado de piel ya que al colocar la cantidad adecuada la protección brindada es la correcta, si utilizamos menos, estaremos disminuyendo la barrera de defensa que nos colocamos y nos quemaríamos antes (porque habría menos SPF), como la tendencia es la de colocarse el protector lo más rápido posible para saltar a la playa (es decir, mucho menos de la dosis recomendada) se aconseja la renovación del bloqueador cada dos horas y después de cada baño.
  • La suposición de que las cremas solares no facilitan el bronceado es completamente errónea, los protectores solares SÍ permiten la adquisición de color, sólo que retardan el proceso al bloquear los rayos responsables de la producción de melanina.
  • Si está nublado no necesito colocarme protector, otra creencia errónea, por más que el cielo se encuentre nublado los rayos del sol alcanzan nuestra piel igual, por lo tanto se debe utilizar la crema solar.
  • El aceite para bebé es mejor que cualquier crema solar… NO, no sólo es un error sino que estás jugando con tu salud al utilizarlo! Si te gusta aplicarte aceites, debes saber que los aceites bronceadores existen pero debes buscar aquellos que tengan SPF 30 y protección UVB y UVA.
  • Existen zonas del cuerpo que no reciben el cuidado solar adecuado y quedan más expuestas, éstas son los labios, las orejas (delante y detrás), el cuello, la nariz y la zona donde comienza a crecer el cabello. Recuérdalas a la hora de colocarte tu protector solar; en este punto es importante destacar que aunque se pueda creer que una crema sirve para todas las partes del cuerpo, esto no es totalmente correcto, ya que la piel del rostro tiende a ser más sensible que la corporal por lo que es más recomendable utilizar bloqueadores solares para rostro y para los labios las barras labiales protectoras.
  • Aunque te coloques todas las cremas solares correctamente no te olvides de los complementos! Gafas de sol para proteger los ojos de los rayos UV, sombreros y gorras; sombrillas, ropa liviana, etc.
  • Es fundamental, cuando la exposición al sol es de larga duración, el mantenerse bien hidratado y descansar a la sombra de vez en cuando, para que la piel no se reseque demasiado.
  • Si tienes piel sensible, alergia al sol o lunares, no dejes de visitar a tu dermatólogo o dermatóloga, para que te recomiende el mejor producto para tu piel.

Esperamos que con todo esto no le tengas miedo al sol, el sol no es malo, es un actor indispensable para la generación de vitamina D que es la responsable de la fijación del calcio. Por ello recuerda que puedes tomar el sol siempre que quieras, pero hazlo con cabeza, para que tu piel sea morena y saludable, no tienes porque elegir entre una cosa o la otra.

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